Oposición y gobierno se enzarzaron ayer en un nuevo cruce de reproches sobre la supuesta ilegalidad de un vertedero de residuos sólidos urbanos en la localidad coruñesa de Cerceda, que según el PP se pretende legalizar con buena dosis de oscurantismo, y que la Xunta argumenta que existe desde hace quince años.
Abrió fuego el portavoz popular de Medio Ambiente, el lucense Jaime Castiñeira, que por la mañana hizo pública la existencia de un vertedero «ilegal» junto a la planta de compostaje de Sogama en Cerceda, donde «sólo podrían ir los residuos de rechazo -aquellos no reciclables- pero donde se están vertiendo a diario cientos de toneladas de residuos sin tratar de toda Galicia».
Castiñeira presentó también los anuncios del Diario Oficial de Galicia (DOG) de 22 de febrero de 2008 en el que se solicita la legalización del vertedero, prueba que para el PP respalda su denuncia. «Aquí puede haber posibles daños a la salud y se bordea delito ambiental», que remitirán al fiscal en cuanto consigan más documentación. «Seguiremos investigando», garantizó.
«Quien debía velar por la legalidad es el mayor incumplidor», aseveró el parlamentario lucense, que responsabilizó de esta política legalizadora de vertederos furtivos al director xeral de Calidad y Avaliación Ambiental, Joaquín Buergo.
Vertedero ya existente
La Consellería de Medio Ambiente emitió un comunicado en el que censuró el «ejercicio cínimo y manipulador» del PP, por crear polémica alrededor de un vertedero que se abrió durante los gobiernos de Manuel Fraga, en concreto en 1993, «año en que empezó a recibir residuos sólidos urbanos procedentes de diferentes puntos de Galicia, especialmente de Vigo y Pontevedra».
Medio Ambiente agrega que este vertedero comenzó a recibir desde el año 2000 todos los residuos que no podían ser tratados en la planta de compostaje de Sogama, «fruto de la falta de previsión del anterior gobierno a la hora de dimensionar el complejo medioambiental, saturado desde el primer día».
Según los cálculos de la propia Consellería, en los últimos cuatro años del PP en la Xunta llegaron al vertedero de Areosa, en la localidad de Cerceda, cerca de tres millones de toneladas. El nuevo gobierno «para un mayor control ambiental de las actividades de vertido de Sogama, procedió a autorizar expresamente el actual depósito», tras comprobar que se cumplen los requisitos legales.
No obstante, las explicaciones de Medio Ambiente chocan con la propia denuncia de los populares. Según reconoció en su exposición Castiñeira, junto a la planta de Sogama ya existía previamente un vertedero, pero éste fue clausurado tras el cambio de gobierno, y entonces se abrió el que ahora os objeto de legalización. «No sé hasta que punto es legal autorizar este vertedero cuando se echa de todo sin tratar», insistió el diputado popular, para quien el conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, deberá dar las pertinentes explicaciones en el Parlamento autonómico.